¿QUÉ ES EL NEUMOTÓRAX?
El neumotórax consiste en la presencia de aire dentro de la cavidad pleural, provocando una separación parcial o completa entre el pulmón y la pared torácica y originando el colapso pulmonar de diferente magnitud. Según su causa, puede clasificarse en neumotórax espontáneo primario, que aparece habitualmente en pacientes jóvenes sin enfermedad pulmonar conocida y suele relacionarse con la rotura de bullas o blebs subpleurales; neumotórax espontáneo secundario, asociado a enfermedades pulmonares previas como EPOC, enfisema o enfermedades intersticiales; neumotórax traumático, secundario a traumatismos torácicos; y neumotórax iatrogénico, relacionado con procedimientos médicos. La forma más grave es el neumotórax a tensión, una situación potencialmente urgente por compromiso respiratorio y hemodinámico.
La clínica suele caracterizarse por la aparición brusca de dolor torácico de tipo pleurítico, dificultad respiratoria, sensación de opresión torácica y, en ocasiones, tos seca. La intensidad de los síntomas depende del tamaño del neumotórax, la velocidad de instauración y la función pulmonar basal del paciente. El diagnóstico se basa en la historia clínica y exploración física, complementadas por radiografía de tórax, que continúa siendo la prueba inicial más utilizada. En casos seleccionados, especialmente cuando se requiere valorar enfermedad pulmonar subyacente, identificar bullas o planificar tratamiento quirúrgico, puede realizarse una tomografía computarizada (TC) de tórax.
El tratamiento depende del tamaño del neumotórax, la sintomatología y el riesgo de recurrencia. Algunas formas pequeñas pueden manejarse mediante observación y oxigenoterapia, mientras que otras requieren evacuación del aire mediante drenaje pleural.
En pacientes con episodios recurrentes, fuga aérea persistente, neumotórax bilateral, profesiones de riesgo o presencia de bullas apicales, el tratamiento quirúrgico constituye una opción definitiva. La estrategia actual más utilizada consiste en la cirugía mínimamente invasiva mediante videotoracoscopia uniportal (Uniportal VATS). La cirugía por Uniportal VATS permite realizar el tratamiento completo a través de una única incisión de pequeño tamaño, habitualmente lateral e intercostal. El procedimiento incluye la extirpación de bullas o blebs pulmonares (bullectomía) responsables de la fuga aérea, generalmente mediante sutura mecánica, asociando una técnica para favorecer la adhesión entre pulmón y pared torácica y disminuir el riesgo de recurrencia.
Para ello puede realizarse abrasión pleural mecánica o pleurodesis química mediante talcaje pleural, seleccionando la estrategia más adecuada para cada paciente.
Entre los principales beneficios de la videotoracoscopia uniportal destacan la menor agresión quirúrgica, una visualización ampliada y precisa de la cavidad pleural, menor dolor postoperatorio, mejor resultado estético, reducción de la estancia hospitalaria y una recuperación más rápida con reincorporación precoz a la actividad habitual. Además, mantiene excelentes resultados en el control de la fuga aérea y en la reducción del riesgo de recurrencia del neumotórax, consolidándose como una de las técnicas de referencia en el tratamiento quirúrgico moderno de esta enfermedad.